Alejandro Jodorowsky
Director, dramaturgo, experto en tarot, I Ching y creador de la psicomagia. Ya en los años ‘70 hace representaciones de los árboles familiares, algo muy similar a las Constelaciones familiares que Bert Hellinger descubrió poco después, a lo que él mismo explica que el conocimiento es algo común que se transmite por los campos morfogenéticos y por lo tanto es muy normal que aparezcan las mismas ideas novedosas en lugares y personas diferentes.
“La familia es un árbol mágico en el interior de cada uno”.
Según Jodorowsky, nadie tiene problemas individuales porque toda la familia está siempre en juego. El inconsciente familiar existe. Desde el mismo momento en que alguien toma conciencia de algo, hace que todos los suyos la tomen también. Ese alguien seria la luz. Si uno hace su trabajo, todo su árbol se purifica.”
El objetivo de su trabajo es hacer las paces con el inconsciente, convertirlo en un aliado, no llegar a ser autónomo de él. con la familia pasa lo mismo, la misión es un trabajo de curación del árbol y no una liberación de él. El fruto, que somos nosotros, es el que define al árbol. Si nuestro nivel de conciencia aumenta, el significado del pasado cambia, y como el árbol se juzga por sus frutos, si los frutos cambian, el árbol florecerá.
Para Jodorowsky, el terapeuta es inferior al enfermo, porque está en la posición de sirviente, está a su servicio. Hay que colocarse en esta posición, no en la de eminencia, entrar en el camino de la ignorancia total y desde allí, recibir al otro para ayudarlo a existir, a caminar en su interior hacia su propia luz.
Como Anne Ancelin, piensa que “todo puede cambiar de golpe cuando uno toma conciencia, pero eso no exime de trabajar mucho en uno mismo: el aspecto mental, el espiritual y el carnal”. “Hace falta mucho trabajo. Todos vemos muy fácilmente los limites de los demás y muy difícilmente los nuestros”.
Didier Dumas
Psicoanalista, estudió acupuntura y chamanismo, y a raíz de ello, la transmisión del concepto de fantasma entre generaciones. Trabaja sobre todo con niños psicóticos.
Este concepto de fantasma fue acuñado por Nicolás Abraham y María Torok, que lo definían como: una patología del inconsciente que se transmite de inconsciente a inconsciente en las relaciones de filiación.
Según Didier Dumas el fantasma: son familiares, seres queridos, amigos o antepasados que están mal muertos, y que de un modo u otro siguen mortificándonos. El fantasma actúa como una gestalt energética, una forma emocional, familiar, cultural o social que el niño duplica, construyendo sus estructuras mentales dentro de las de sus padres. Esto se produce en la época en la que el niño, que todavía no había, se beneficia de una psique comunitaria: la de las estructuras familiares en las que ha nacido. El fantasma es un objeto de la estructura familiar antes de ser un traumatismo que se transmite a las siguientes generaciones bajo la forma de secreto de familia.
Según Didier Dumas este fantasma se transmite a partir de una actividad mental inconsciente de naturaleza empática o telepática, que es la que funciona en la psique del feto y del niño pequeño y que denomina actividad mental originaria.
El no-dicho transgeneracional oculta esencialmente preguntas relativas a la vida (el sexo) y la muerte. El ser humano no puede vivir sin un sistema de representaciones de la muerte, por eso, preocuparse por los muertos es una tarea de higiene mental. Un trabajo que en todas las culturas excepto la nuestra, siempre se ha considerado esencial e indispensable para el interés de todos, del difunto y de los que lo sobreviven. En este sentido, el chamanismo completa el trabajo del psicoanálisis: explora la psique originaria pero dispone de un saber más antiguo en todo lo relativo a la parte colectiva y cultural que constituye al individuo, o la clínica de los antepasados mal muertos.
Olga Cerigüel Viscasillas
Imma Hospital Llop
Xavier Oñate Pujol
Psicólogos en Barcelona
www.xavieronate.com
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