Ponte cómoda, con la columna recta y apoyada en el respaldo de la silla. Cierra tus ojos y haz una respiración profunda por la nariz. Al exhalar el aire por la boca repite y visualiza el húmero 3 tres veces. Repite la respiración y visualiza el 2 tres veces. Repite la respiración y visualiza el número 1 tres veces. Ya estás en el Nivel 1, el Nivel de plano básico mental que estás aprendiendo para usar en cualquier propósito que tú desees.
Empieza la Relajación Progresiva de todas las partes de tu cuerpo empezando por la cabeza. La zona que tú nombres se relajará y recibirá tu mensaje de funcionar correctamente.
Concentra tu atención en tu cabeza, en la piel que la cubre. Relájala… sentirás una ligera vibración, una ligera sensación de calor producida por la circulación… Da la orden de relajar esta zona de las tensiones y las presiones acumuladas durante el día, y ponía en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención en la frente, en la piel y los músculos de la frente. Relájalos… sentirás una ligera vibración, una ligera sensación de calor producida por la circulación… Ahora relaja completamente esta zona de las tensiones y las presiones acumuladas durante el día y ponía en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención en los párpados. Están cerrados, descansando, sin movimiento y sin tensiones. Relájalos… relaja esta zona de las tensiones y las presiones acumuladas durante el día y ponía en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención en la mandíbula y los músculos que permiten su movimiento. Relájalos… siente cómo se liberan de las tensiones acumuladas durante el día y ponlos en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención y relaja el cuello y sus músculos girando la cabeza a la derecha y a la izquierda y tu cuello queda flojo, suave y relajado, liberándose de las tensiones o contracturas que haya ido acumulando. Ponió en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Del mismo modo, relaja los hombros dejándolos caer hacia abajo. Relaja los antebrazos, los brazos, las manos y los dedos de las manos. Siente como esa zona del cuerpo los pones en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención en el pecho. Relájalo, y lo vas a hacer concentrándote en el sistema respiratorio. Siente cómo cuando respiras, relajas las fosas nasales, la boca, la laringe, los bronquios y los pulmones. Los pones en un estado de paz… tranquilidad…y armonía.
Relaja el corazón y visualízalo o imagínatelo funcionando correctamente, sin ningún tipo de arritmia, bombeando tu sangre con todos sus componentes a todas las partes de tu cuerpo. Siente como esta zona del cuerpo la pones en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Visualiza… siente… o imagina relajados y funcionando bien todos los órganos que intervienen en el tramo digestivo: la boca, el esófago, el estómago, los intestinos… siente cómo los pones en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Concentra tu atención en la espalda, cómo se apoya en el respaldo de la silla… Concéntrate y relaja los glúteos, relaja los genitales, relaja los muslos… Relaja todas las tensiones de las rodillas, de las piernas… de los tobillos… y de los pies. Siente cómo pesan más y más… los pones en un estado de relajación profunda, más y más profunda cada vez.
Tú quieres bajar a un nivel más profundo de concentración y relajación mental. Para ello contarás mentalmente conmigo del 10 al 1, a cada número que cuentes expresas tu deseo de bajar a un nivel más profundo de relajación, a un nivel más saludable: 10… 9… siente bajar a un nivel más profundo, 8… 7… 6 más y más profundo, 5… 4… 3… más y más profundo 2… 1
Aprovecharemos este nivel de relajación y concentración mental para realizar un ejercicio de visualización. A la cuenta de 3 y del chasquido de mis dedos te visualizarás o imaginarás en un lugar tranquilo en el que puedas descansar, por ejemplo, una playa virgen tropical. 1, 2, 3 ¡chas! Visualízate en la playa tropical. Estás sola/o o acompañada/a por los seres que más quieras. Fíjate en la arena blanca que se mete entre los dedos de los pies, cómo queda moldeada por tus pisadas. Siente el calor de la arena y del aire; es un calor muy agradable. Mira o imagina el cielo: azul brillante, con algunas nubecitas blancas que parecen algodón. Detrás hay un bosque, con sus palmeras, plantas y flores tropicales. Mira o imagina el agua del mar. Acércate y disfruta de su transparencia y de los pececillos de colores que nadan por ahí. Estás en la orilla y das un paso para meterte en el agua. Notas el contraste del frío del agua con el calor del aire y la arena. Da un paso más y el agua te llega a las rodillas y poco a poco te alcanza la cintura. Tu cuerpo ya se ha aclimatado al contraste de temperaturas. Sin dejar de tocar el fondo en ningún momento… zambúllete y siente como el cuerpo agradece el frescor del agua. Poco a poco sales de agua, nota como cae el agua desde el pelo de la cabeza por los hombros, la espalda, las piernas… y te acercas a la toalla para estirarte, secarte y descansar.
Ahora dejaré un minuto de silencio para que disfrutes de estas sensaciones.
Dentro de un momento voy a contar del 1 al 5 y haré un chasquido con mis dedos para salir de este estado profundo de concentración. En ese momento abrirás los ojos, estarás bien despierta, muy a gusto, bien descansada y en perfecto estado de salud, sintiéndote mejor que antes. 1, 2 saliendo poco a poco… 3… recuerda que a la cuenta de 5 abrirás tus ojos y estarás bien despierta, muy a gusto, bien descansada y en perfecto estado de salud. Sintiéndote como te sientes cuando has dormido lo suficiente de un sueño natural, revitalizante y muy saludable. 4… 5 ¡chas! Ojos abiertos, bien despierta, muy a gusto, bien descansada y sintiéndote mejor que antes.
Xavier Oñate Pujol
Psicólogo en Barcelona
www.xavieronate.com
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