Etimológicamente la palabra procede del latín, ánima, soplo, vida, y tiene el mismo significado que para los griegos la palabra psykhé y los chinos chi.
Este término pertenece a la visión antropológica de varios grupos culturales y religiosos. Alma en su sentido etimológico señala primero a un ser viviente. Así pues, el animal como el ser humano “tienen” una alma, que es sinónimo de vida.
Las palabras psykhé o alma se han definido de diferentes formas, ya sea por costumbre, razones de las lenguas o preferencias filosóficas.
El alma, definida por Aristóteles, es “determinada realización y comprensión de aquello que posee la posibilidad de ser-realizado”. Durante mucho tiempo fue declarado un enigma universal irresoluble.
Desde un punto de vista científico más estricto el alma no existe, ya que no hay ninguna prueba objetiva que lo demuestre. A pesar de ello, los avances actuales tienen a la comunidad científica dividida, pues la física cuántica está aportando notables avances en la investigación.
El Alma según los psicólogos
Para los psicólogos, el alma es la interioridad del pensamiento emocional y mental. El mundo exterior, constituido de objetos palpables, es el campo donde la persona experimenta una respuesta interior con sus recuerdos, sus deseos, sus imágenes mentales, el dolor, el sufrimiento moral y los sueños.
Se considera la conciencia emocional y mental como preponderante y objeto del estudio del comportamiento, puesto en evidencia por la psicología conductista. Existen diversas escuelas psicológicas con divergencia de opiniones y de métodos.
Redactado por: Lluís Carles Domínguez
Xavier Oñate Pujol
Psicólogos Barcelona
www.xavieronate.com
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