CONSECUENCIAS DEL BURNOUT
El síndrome de burnout al estar relacionado con el estrés laboral va a repercutir negativamente tanto en el individuo como en la organización empresarial.
“Si se estudia según las consecuencias que tiene sobre el individuo, el burnout tendrá efectos sobre la salud (manifestaciones psicosomáticas) y sobre las relaciones interpersonales
extra-laborales; mientras que si se realiza un estudio de las consecuencias sobre la organización, el burnout afecta generando una baja satisfacción laboral, con una propensión del individuo a abandonar la organización, con absentismo laboral y con un deterioro de la calidad de servicio de las organizaciones”
Así, los trabajadores que experimenten “estar quemados” en su trabajo van a generar actitudes y comportamientos negativos hacia la empresa, hacia la organización o hacia parte de ella, lo que afectará negativamente a la calidad de los servicios prestados a los usuarios. En este sentido, Gil-Montes y Peiró (1997) consideran que más que de trabajadores, habría que hablar de organizaciones afectadas por el síndrome de burnout. Buunk y Schaufelli (1993) aluden a una especie de “contagio emocional” del burnout, una vez que los síntomas se han instaurado en algunos trabajadores, éste puede extenderse al resto del equipo.
Desde que Freudemberg (1974) estudió las repuestas somáticas y psicológicas presentes en los individuos afectados por burnout, han sido numerosos los estudios que han subrayado las connotaciones negativas y desadaptativas del burnout.
Las consecuencias de “estar quemado”, según Maslach (1982), no se limitan al lugar de trabajo, más bien, afectan a la totalidad de la vida y de las actividades del individuo y (relaciones de pareja y familiares; sociales, etc.).
Por lo que respecta a las consecuencias sintomáticas del síndrome de burnout, �?lvarez y Fernández (1991) las agrupan en cuatro dimensiones:
PSICOSOMATICAS
Fatiga crónica
Dolores de cabeza
Dolores musculares (espalda y cuello)
Trastornos del sueño
Úlceras y otros desórdenes gastrointestinales
Pérdida de peso
Hipertensión
Asma
Trastornos menstruales
CONDUCTUALES
Absentismo laboral
Abuso de drogas Aumento de conductas violentas
Comportamiento de alto riesgo (conducción suicida, juegos de azar peligrosos)
EMOCIONALES
Distanciamiento afectivo
Irritabilidad Recelos
Incapacidad para concentrarse
Baja autoestima
Deseos de abandonar el trabajo
Ideas suicidas
DEFENSIVOS
Negación de las emociones
Atención selectiva Ironía
Racionalización
Desplazamiento de afectos
La importancia de estas consecuencias nos induce a considerar el burnout como una enfermedad psicolaboral de primer orden, sobre todo en los “trabajadores de interrelación”, cada vez más importantes en una creciente sociedad de servicios.
Autora del artículo: I. Badillo Leon
Xavier Oñate Pujol
Psicología Barcelona
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