Entendemos por bruxismo el hábito de apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente. Generalmente se produce durante el sueño, y sus consecuencias principales son dolor de mandíbula, de cabeza y cuello e incluso de espalda; las muelas se aplanan, debido al desgaste que se produce al apretarlas y las encías pueden retraerse, dejando al descubierto el inicio de la raíz de las muelas, y sensibilizándose los dientes al frío y al calor.
Es un hábito de complicado diagnóstico, ya que existen varias causas que pueden provocarlo: Problemas digestivos, defectos estructurales de la mandíbula y la que nos incumbe, causas psicológicas y emocionales.
Las personas que experimentan con frecuencia tensión nerviosa, frustración, ira o dolor son más propensas a sufrir este hábito, como mecanismo de descarga tensional. Las personas que necesitan tenerlo todo controlado, que son competitivas, impacientes o con dificultades para gestionar la agresividad suelen verse afectadas por el bruxismo.
En estos casos lo más adecuado es practicar terapias de relajación, Respiración Consciente Integrativa, yoga, taichi o chikung. Las Flores de Bach o la homeopatía, así como plantas relajantes como la pasiflora, valeriana o la tila pueden favorecer la relajación, pero la mayoría de las veces es de gran utilidad dedicar un tiempo a encontrar el origen de la tensión interna para liberarse de ella y de sus consecuencias.
Xavier Oñate Pujol
Psicologia en Barcelona
Psicologia en Granollers
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