Psicologia a Granollers i Barcelona

Blog de Xavier Oñate. Web professional a www.viucreix.com

Perversión narcisista y Vampiros

Si algo nos caracteriza a los seres humanos es que, de una forma u otra, todas y todos queremos ser alguien. Este ser alguien va desde la simple supervivencia: comer dormir y reproducirse hasta la autorrealización. Ser alguien no debería ser un fin, sino una etapa más de nuestro desarrollo.
Una vez creemos ser alguien convendría entrar en la etapa en la que nos damos cuenta de que, en realidad, no somos ese alguien y que nos basta con simplemente “ser”, cosa que nos permite liberarnos del peso del “alguien, del tener que ser alguien”. Significa liberarnos del yugo del ego para vivir “siendo”.

Si este “ser alguien” pasa por hacer que el otro no sea alguien, aquí hay algo que chirría; es una de las formas en las que se manifiesta la perversión narcisista. Una persona que utiliza mecanismos perversos narcisistas es “alguien” negándole a otro que pueda ser también “alguien”.
Bien, y este alguien, ¿qué es, quien es? Pues ser alguien es creerse ser ese personaje con el que se identifica (pero que no es realmente!): es lo que se llama “ego”:
Ser poderoso, bueno y sacrificado, humilde, guapo, el mejor hijo, el mejor padre, el mejor amante, empresario, etc. Vamos a ver, que por un lado es necesaria esa identificación, nos da una estructura, cierta seguridad, pero cuando nos agarramos a esa etiqueta, la etiqueta se convierte en un lastre y nos aleja de nuestro ser genuino. vamos, que creemos que somos monjes sólo porque nos hemos puesto un hábito.

Y qué tiene qué ver todo esto con el título del artículo?
Pues que conversando con un amigo sobre este tema, decía: mira, esto de la perversión narcisista se parece a lo de los vampiros.

Primero: el vampiro ni se refleja en los espejos ni tiene sombra. Justo como el perverso narcista, que ni ve lo que es ni lo que hace (su capacidad autocrítica está bajo mínimos) y se cree que no tiene sombra ( ni maldad, ni defectos ni culpa de nada). Pero aún peor, su propia sombra se la atribuye a quien le hace de víctima.
Puedes seguir el artículo en el siguiente vídeo:

1 Comment

  1. Muchas gracias por el vídeo. La “alerta a navegantes” me ha sido muy útil… parece que reconocen pero no es cierto, en realidad no hay reparación. Siempre es ” yo te hice…porque tú me provocaste”. Eso aún genera más frustración 🙁

Deixa un comentari

Su correo electrónico no será publicado.

Al marcar el checkbox acepto el aviso legal