Ansiedad, Pánico, Fobias y Timidez
Todo el mundo ha sentido y siente ansiedad ya que en sí no es patológica, sino adaptativa. El problema surge cuando no sabemos qué origina las preocupaciones o la angustia que tenemos y nos sobrepasa, haciéndonos sufrir y vivir con gran malestar. El sentimiento de ansiedad y angustia puede ser generalizada o se puede focalizar en ciertas situaciones y momentos determinados.
La ansiedad también puede convertirse en un trastorno de pánico, en el cual la persona cree que va a desmayarse, fallecer, perder el control, sufrir un infarto o algún otro percance. Es común que las personas con este trastorno visiten la sala de urgencias con cierta frecuencia, y típicamente se sienten mejor después de ser atendidas.
Una fobia es un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas como, por ejemplo, a las cucarachas o a los lugares cerrados (claustrofobia). La persona tiende a evitar la situación fóbica, aunque suele reconocer que su miedo es excesivo o irracional (en los niños puede no haber tal reconocimiento). Es importante destacar que el objeto o situación temidos no supone una amenaza real para la persona o, si hay amenaza, la reacción de miedo experimentada es desproporcionada con respecto al peligro real. P.ej. mostrar un miedo y angustia muy intensos ante la presencia de un inofensivo cachorro de perro.
Finalmente, por timidez entendemos aquella disposición afectiva que se caracteriza por vergüenza o falta de seguridad en si mismo y que una persona siente ante situaciones sociales nuevas y que le impide o dificulta entablar conversaciones y relacionarse con los demás. Cuando la timidez nos lleva a evitar situaciones sociales comunes, como dirigirse a desconocidos o comer con más gente, podemos hablar de fobia social.
En qualquier de los casos, el tratamiento se realizará con terapia cognitivo conductual, técnicas de relajación y de programación neurolingüística (PNL), así como esencias florales. Todo ello se enfocará, primero, a disminuir y eliminar los síntomas, para luego sanar la raiz del problema y aportar paralelamente recursos para afrontar la vida diaria con coraje, seguridad y confianza.
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