Trastorno por Estrés Postraumático

Este trastorno aparece cuando la persona ha sufrido o ha sido testigo de una agresión física o una amenaza para la vida de uno mismo o de otra persona; la reacción emocional experimentada implica una respuesta intensa de miedo, horror o indefensión.

Es un cuadro que aparece frecuentemente en personas que han sido víctimas de accidentes, agresiones (físicas, sexuales…) o catástrofes. Los síntomas son variados, pero se pueden agrupar en tres núcleos principales:

1. - La experiencia traumática es revivida intensa y frecuentemente en forma de imágenes y recuerdos involuntarios (flashbacks) y pesadillas, que provocan un malestar psicológico profundo y una reactividad fisiológica muy grande.
2. - Se tiende a evitar o escapar de los lugares o situaciones asociados al trauma, e incluso se rechaza pensar en él, así como hablar con las personas de su entorno próximo sobre lo que ha pasado.
3. - Se manifiesta un estado de hiperactivación que se manifiesta en dificultades de concentración, irritabilidad, problemas para conciliar el sueño, etc.

El tratamiento del TEP se aborda desde la terapia cognitivo-conductual, técnicas de Programación Neurolingüística y con las Esencias Florales de Bach.